search instagram arrow-down

Sobre este espacio

Este blog está dedicado al análisis y discusión de temas relacionados con la seguridad nacional y la defensa. Aunque en este sitio se encontrará información primordialmente sobre México, también se abordarán temáticas que por su relevancia bien pudieran aplicarse a otras latitudes. El autor es fundador y Director de Inteligencia en Riskop, una firma mexicana de inteligencia estratégica y control de riesgos. Politólogo por el ITESM Campus Monterrey y egresado del William J. Perry Center for Hemispheric Defense Studies (DPCT 2016). Investigador Externo del Instituto de Investigaciones Estratégicas de la Armada de México y conferencista en el Centro de Estudios Superiores Navales y el Colegio de Defensa Nacional.

Algunos títulos recomendados

The evolution of modern strategic thought

The Ghost Fleet: A Novel of the Next World War

Out of the mountains: the coming age of urban guerrilla

Manual de Estudios Estratégicos y Seguridad Internacional

Fire on the water: China, America and the future of the Pacific

Insurgency and Counterinsurgency in modern war

Estrategia Nacional de Seguridad Pública: breve reflexión

A principios de febrero, el Gobierno de la República publicó su nueva Estrategia de Seguridad Pública, un documento de poco más de 60 páginas que contiene los principales lineamientos para enfrentar la crisis de violencia que azota a México desde hace más de 12 años.

Para tener una idea más clara del contenido del documento, recomiendo leerlo a profundidad accediendo directamente a la liga de la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana del Gobierno Federal.

Al margen de lo anterior, me propuse realizar un breve resumen de lo que, a mi juicio, son los principales aciertos (que los hay) y errores (que también los hay) de dicha Estrategia.

I. Sobre la naturaleza del documento:

Debe decirse, primero que todo, que la publicación de un documento de estas características es un ejercicio democrático mínimo, el cual celebro.

El país no puede retroceder en los avances que ha tenido en materia de transparencia y rendición de cuentas, por lo que hacer del conocimiento público la forma en que el nuevo gobierno planea enfrentar el más grande reto nacional, sin duda es un aporte en dicha dirección.

Dicho esto, me parece que el documento refleja un error de origen: si bien es titulado como “Estrategia”, su contenido refleja una naturaleza mucho más general, donde se definen metas y fines ulteriores al nivel de “Política”.

Para que una estrategia pueda ser considerada como tal, ésta debe determinar con claridad la articulación de fines, procedimientos y medios (ends, ways and means), es decir, ha de definir puntualmente qué se quiere lograr, cómo se conseguirá y con qué capacidades específicas.

Contrario a lo anterior, y resaltando una introducción ciertamente bien articulada, el documento en cuestión presenta nada menos que ocho objetivos estratégicos, algunos de los cuales no tienen relación entre sí, y mucho menos define con claridad la forma en que habrán de alcanzarse, temporalidad o indicadores (lo que debería incluir cualquier documento al nivel de “Estrategia”).

En este sentido, llama la atención la definición de objetivos poco claros como: “Regeneración ética de la sociedad”, donde se expone que “el ciclo neoliberal no sólo abandonó a su suerte a la población para ponerse al servicio de las grandes fortunas nacionales y extranjeras [sino que además] emprendió desde hace tres décadas un sistemático adoctrinamiento de la sociedad para orientarla hacia el individualismo, el consumismo y la competencia…”

Es extraño, por decir lo menos, que este y otros comentarios del documento puedan ser considerados al nivel de Objetivos Estratégicos en materia de seguridad pública, sobretodo cuando se definen otros cuya naturaleza sí corresponde al ámbito en cuestión.

En todo caso, pareciera que la redacción de la primera mitad del documento corrió a cargo de un equipo más enfocado al nivel político (politics), centrado en aspectos ideológico-doctrinarios que poco abonan a la seriedad de este.

Por todo lo anterior, considero que la naturaleza de este documento se encuentra más en el nivel de Política (la definición ulterior y general de los fines), y no como Estrategia (la articulación puntual de fines, procedimientos y medios).

II. Lo positivo del documento

Haciendo a un lado el hecho de que el documento fue evidentemente redactado por una conjunción de grupos de naturaleza diversa (políticos, ideólogos y especialistas en seguridad, al mismo tiempo), me parece que existen algunos puntos positivos que vale la pena resaltar.

Llama positivamente la atención la definición de la urgencia de un Modelo Nacional de Policía, que homologue la preparación, salarios, prestaciones, doctrina y capacidades de las policías municipal y estatales.

En este sentido, aplaudo que se señale a las policías municipales como el centro de gravedad del Sistema Nacional de Seguridad Pública, así como la importancia de comenzar, desde ya, con la implementación del Modelo Nacional de Policía, comenzando con las policías estatales (32) y después con las fuerzas de primer orden.

Otro aspecto sumamente relevante, que desgraciadamente no se define con claridad (nuevamente, el documento es más una Política que una Estrategia puntual), tiene que ver con la “redefinición del combate a las drogas”.

Sin entrar en detalles, el documento prácticamente deja en claro que la política prohibicionista ha fracasado, no sólo a nivel de sustancias como la mariguana, sino también de la cocaína, heroína y otras.

Por la sensibilidad del tema, tomando en cuenta el papel preponderante del vecino del norte en cuanto a la política mundial en la materia, el documento se queda cortoen definir con mayor puntualidad cómo se implementaría este “cambio de paradigma”.

Seamos realistas, sin el apoyo decidido de EEUU, el choque de trenes será inevitable.

III. Lo negativo del documento

Uno de los aspectos más controversiales del documento se encuentra en el apartado de procuración de justicia, que a mi juicio merece un tratamiento muy a parte del concepto mismo de seguridad pública.

De hecho, llama mucho la atención que se defina como prioridad la “eliminación de las adjudicaciones directas” y la creación de una Ley de Combate a los Conflictos de Interés”, más cuando durante el mes de enero se dieron precisamente casos de compras gubernamentales a nivel federal sin licitación de por medio, o cuando se proponen ternas para la Suprema Corte de Justicia de personas ligadas a la propia Administración.

No es mi intención ahondar en la materia, pero es evidente que existe una brecha entre este apartado y algunas de las acciones, al menos hasta ahora, del propio Gobierno de la República.

Otro aspecto que refleja el típico error de un gobierno entrante (le ha pasado a todos los anteriores, ciertamente) es la definición de una estrategia contra cierto tipo de delito (en este caso el combate al robo a combustibles), posteriormente al inicio de las acciones para su combate.

Como lo hemos comentado aquí, las acciones para enfrentar el mal llamado “Huachicol” parecen haberse dado de forma improvisada y, ciertamente, apresurada; por lo que la publicación de la Estrategia en la materia es, por decir lo menos, tardía.

Habrá que ver si, en las próximas semanas o meses, la Autoridad podrá alinear sus acciones contra el robo a combustible con la Estrategia contenida en el documento.

 

IV. Resumiendo

 

  1. Siempre es mejor tener un documento público que no tenerlo. En este sentido, es positiva la publicación de la “Estrategia Nacional de Seguridad Pública”.
  2. El documento no se encuentra en el nivel de Estrategia, sino de Política. Es ciertamente ambiguo, general y, en muchos casos, poco claro.
  3. En la introducción, se utiliza un lenguaje que no abona a la seriedad del documento: “la sociedad piensa a ver a qué hora me toca”, o “el país está convertido en un panteón”.
  4. Se habla de un “nuevo paradigma en seguridad”, pero no se define cuál. Es posible, leyendo entre líneas, que los redactores del documento (el grupo más técnico) posea una formación alineada a los conceptos de “seguridad humana” o “antropocéntrica”.
  5. La intromisión de aspectos político-ideológicos, incluso doctrinarios, como los constantes señalamientos al “neoliberalismo”, no deben tener cabida en este tipo de documentos. Si se desea avanzar en la construcción de una cultura de seguridad nacional en México, debemos comenzar por separar la politiquería (politics) de la política pública (policy).
  6. Resalto con interés el Modelo Nacional de Policía, más cuando se establece que las policías municipales deben ser el centro de gravedad de dicho modelo.
  7. Sin embargo, la implementación de lo anterior demanda de un enorme esfuerzo de concertación política, justo cuando se discute la creación de la Guardia Nacional. Me parece que será sumamente difícil avanzar en los dos procesos al mismo tiempo.
  8. Sigue pendiente, como lo he señalado aquí en varias ocasiones, la creación de una Política de Seguridad Nacional con carácter de Estado, donde participen en su formulación los tres niveles de gobierno, el Poder Legislativo, Judicial, academia, ONGs.

 

Creo que este gobierno tiene una enorme oportunidad histórica para avanzar en el último punto, pues la articulación de cualquier estrategia o programa a nivel de seguridad pública debe supeditarse a un acuerdo superior en materia de Seguridad Nacional.

La oportunidad sigue estando ahí.

En mi opinión, habría que eliminar todo el andamiaje ideológico-doctrinal en este tipo de documentos, y dejar que especialistas en la materia (en México hay muy buenos, tanto en la esfera civil como militar, así como en la academia) se encarguen de definir lo que mejor saben hacer: política pública seria y medible en materia de seguridad.

Leave a Reply
Your email address will not be published. Required fields are marked *

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: